ciudad Juarez
Mi objetivo, en esta ocasión es comentar un caso que muchos probablemente ya conozcan pero que para otros puede resultar una cruel novedad. Se trata de los asesinatos femeninos que, desde 1993, vienen aconteciendo en Ciudad Juárez. En esta ciudad fronteriza del norte de México, frente a El Paso, en Texas, más de 300 mujeres han sido asesinadas desde hace apenas una década.
Todos estos asesinatos presentan unas características comunes que nos llevan a suponer la existencia de unos asesinos en serie. Al menos un centenar provenía de un ambiente pobre, casi todas eran obreras, todas eran menudas, morenas y tenían cabello largo. Gran parte de ellas no pudieron ser identificadas, todas fueron víctimas de violencia sexual y, sin ninguna excepción, murieron estranguladas. Además, después de la muerte todas fueron arrastradas hasta los suburbios de la ciudad.
Tras leer tan escalofriante relato uno se pregunta por qué esta gente sigue en libertad y por qué los policías no han hecho nada para poner fin a tanta violencia. La respuesta es tan sencilla como increíble y absurda: el problema es que estos hechos suceden en un mundo donde los policías protegen a los asesinos, convirtiéndose en cómplices; donde festejan las acusaciones a inocentes y amenazan o incluso eliminan a cualquier investigador. Resulta inimaginable que esto suceda por eso lo único que podemos hacer nosotros es dar a conocer este suceso para que cada uno recapacite consigo mismo y confiar en que esto nunca va a pasar en un país como el nuestro.
Para el que quiera saber más.
